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arquitectura
 



César Manrique
"Para mi Lanzarote era el
lugar más bello de la Tierra...
...me propuse mostrar la
belleza de Lanzarote al mundo."

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Qué era realmente Manrique? Esta pregunta constituyó durante algún tiempo un tópico de discusión, especialmente relacionada con su actividad arquitectónica, de la que se le negaban unos conocimientos precisos. César no entró nunca en este juego; afirmaba de sí mismo que era un artista y se expresaba en cada momento con los medios que cada momento creía oportunos.

La más importante obra de arte de César Manrique es Lanzarote. Su influencia y su obra han marcado el aspecto externo de la isla. Los lanzaroteños dicen que ha sido él el que "ha hecho" Lanzarote.

Ya cuando estudiaba en la Universidad de La Laguna, en Tenerife, tenía discusiones con los estudiantes pues consideraban a Lanzarote como una isla llena de aulagas y boñigas de cabra. " Para mí era el lugar más bello de la Tierra y me di cuenta de que si ellos eran capaces de de ver la isla a través de mis ojos , entonces pensarían igual que yo. Desde entonces me propuse mostrar la belleza de Lanzarote al mundo".

Al regresar de Estados Unidos en 1964, empezó su campaña de sensibilizar a la gente de la Isla de Lanzarote para respetar el estilo Tradicional Arquitectónico. Iba explicando a sus paisanos que no debían derribar las casas o una parte de ellas en mal estado para construir un garaje o una ampliación, empleando aluminio en vez de madera .Igualmente convenció al Gobierno de la Isla para que erradicaran el uso de las vallas publicitarias del paisaje y de las carreteras.

Su primera obra fue la gruta de los Jameos del Agua, quizás la más espectacular, con su famoso y espectacular Auditorio natural.

Realizó una vivienda de estilo típicamente lanzaroteño que sirviera de modelo y ejemplo, la Casa del Campesino.

Sus creaciones integradas en la naturaleza destacan por su sencillez. Sus trabajos son igualmente reconocidos tanto por los intelectuales como por los estetas. Como Arquitecto interiorista lograba una armonía de espacios y volúmenes, citemos el interior del Mirador del Rio.

Su deseo de vivir con la lava lo realizó en su propia casa en el Taro de Tahiche. Una belleza única y un ejemplo de integración de una vivienda en la naturaleza, constituyendo un oasis en medio de un río de lava azul-negra petrificada. Posteriormente pasaría a ser La Fundación César Manrique